Futuro socialmente responsable: la generación del botellón

Por Laura Torres Peco, estudiante de 1º de Bachillerato

Salir, beber, el rollo de siempre,
meterme mil rayas, hablar con la gente

Robe Iniesta. Salir- Extremoduro

 

Estos días tengo un ataque de positivismo. Tal vez sea porque por fin veo que llegan las merecidas vacaciones de Navidad o, simplemente, es que he acabado los exámenes y tengo un poquito más de tiempo para pensar. El caso es que tengo ganas de gritar y de contarle a todo el mundo lo mucho que valemos.

Estoy harta de escuchar en todos lados la famosa frase “Es que los jóvenes de hoy en día…”. Es verdad que esta frase siempre ha existido pero también es cierto que deberíamos empezar a dejar de utilizarla y cambiarla por una un poco más positiva. Lo que pasa es que es muy fácil echarle la culpa a las partes de la sociedad que menos se pueden defender. Sin embargo, yo creo en mi generación. Somos “La Generación del Botellón”, pero esto no implica que todos los fines de semana vayamos a un parque a emborracharnos, como dice la canción de arriba.

La mayoría de nosotros sale de vez en cuando, se divierte, se lo pasa bien e, incluso, bebe una copa. Sin embargo, la gente está muy equivocada si piensa que esa es la mayor preocupación que nosotros, los jóvenes, tenemos. Obviamente, hay excepciones, pero la mayoría de nosotros, cuando tenemos exámenes, reducimos el tiempo que pasamos con amigos y nos ponemos manos a la obra y, es por esto, por lo que las notas de corte cada vez son más altas en nuestro país y la tasa de escolarización ha bajado en estos últimos años.

Por eso, y soy muy sincera, creo que vamos a ser nosotros los que comencemos el cambio. Seremos los que invitaremos a la gente a estar en nuestro país porque cambiaremos la forma de ver las cosas. Que los españoles a los que les guste España, se podrán quedar sabiendo, que si están bien formados y preparados, podrán vivir en nuestro país teniendo buenos trabajos, salarios, y, sobretodo, trabajando en lo que más les gusta.

Por eso, es verdad que nos gusta divertirnos, como a todo el mundo, y como todo el mundo ha hecho cuando ha sido joven, pero también es verdad que nos estamos preparando mucho, que estamos trabajando muy duro y con ganas (aunque hay veces que se te quitan) porque sabemos que somos nosotros los que vamos a mirar desde otra perspectiva y, vamos a comprobar, que cambiar las cosas no es tan difícil. Solo se necesita humildad, esfuerzo, sinceridad y ganas, muchas ganas.

Como se que la mayoría de la gente que me lee son personas de mi edad espero que esto les sirva como un soplo de aire fresco. Nosotros valemos, y mucho, y por ello tenemos que estar muy orgullosos.

Para que pueda surgir lo posible es preciso intentar una y otra vez lo imposible.

Hermann Hesse

 

Con ganas de que nadie nos pare los pies

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